Inglés Francés Italiano

La Santa Capilla

La Santa Capilla constituye el corazón de la Basílica del Pilar. Es un pequeño templo dentro del gran templo, una obra de arte que guarda en su interior la joya más preciada: la Virgen del Pilar.

Todo su diseño y concepción es obra del arquitecto Ventura Rodríguez, quien a través de una concepción barroca de clara influencia italiana consigue crear un espacio dedicado a la exaltación de la Virgen. El resultado, un armonioso conjunto de columnas, medallones y espacios decorativos que resalta todavía más por la utilización de ricos materiales como el mármol, jaspe o bronce. Hay que destacar aquí las soluciones aplicadas por el maestro para no mover la Santa Columna ni la imagen de la Virgen de su lugar original, tal y como se lo solicitaba el Cabildo. La obra resulta magnífica, pues la Virgen queda centrada entre las columnas y es el centro de atención de la capilla. Bajo su planta se encuentra una cripta en la que reposan los restos de personajes ilustres en la historia de Zaragoza y del Pilar.

Dos grandes grupos escultóricos forman parte de la decoración interior. En el centro, la Venida de la Virgen, realizado en mármol de Carranza y colocado de tal manera que parece estar flotando. A la izquierda del altar, el de Santiago y los Convertidos, que contemplan extasiados el momento de la venida de la Virgen en carne mortal a Zaragoza. Ambas representaciones escultóricas  muestran una indudable influencia del barroco italiano de la época y más en concreto de Bernini.

Dentro de la Santa Capilla se encuentra el Camarín de la Virgen. Y en su interior se sitúa la Imagen sobre la Santa Columna. Se trata del lugar donde convergen todas las miradas de los fieles. El camarín, de plata y con fondo de mármol verde, se encuentra ornamentado por estrellas rellenas de joyas donadas por los devotos. El mármol, traído de la isla griega de Tynos, tuvo que ser cortado en finas piezas antes de ser colocado ya que debido a la escasa distancia que hay entre la pared y la Santa Columna y la curvatura que debía tener era imposible colocarlo en su forma original.

De esta forma, los tres altares, la imagen de la Virgen y los grupos escultóricos forman un todo perfectamente armónico. El conjunto se cierra con las magníficas pinturas de Antonio González que decoran la cúpula.

Hoy en día, los infantes del Pilar suben diariamente por las escalerillas colocadas delante del camarín a miles de niños que se acercan o son llevados por sus padres para ser "pasados por la Virgen”.


Volver Atrás