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Orígenes del Santuario

Iglesia ViejaEl origen del Santuario de Meritxell, al igual que sucede con otros muchos santuarios, no cuenta con documentos escritos que aporten información concreta y precisa para poder hacer una reconstrucción fiel de cómo fueron sus inicios. Pero de lo que si hay constancia es de la tradición oral que ha pasado de padres a hijos y a través de la cual ha llegado hasta nosotros una bonita leyenda.
Como toda narración popular, ésta puede trasmitirse con unos matices u otros, pero en esencia, los orígenes del santuario fueron así…

“… desde la aldea de Meritxell, en la mañana del 6 de enero, un pastor se dirigía a Canillo para asistir a la misa de Reyes. Al pasar por el lugar en el que hoy se encuentra el santuario, le llamó la atención un rosal en flor y sus hojas verdes. Era obviamente una visión extraña, puesto que todo estaba nevado y el aspecto del rosal era completamente primaveral. Al acercarse al arbusto, se quedó sorprendido al comprobar que a sus pies había una bella imagen de Nuestra Señora. Con sorpresa y alegría se dirigió a Canillo para anunciar el milagro al resto de sus habitantes y al párroco. Una vez acabada la misa, todos juntos se dirigieron en procesión hacia Meritxell. Recogieron la imagen y la llevaron a Canillo. La colocaron en el altar de la iglesia e hicieron la promesa de construirle un retablo.

Imagen romanica siglo XIIA la mañana siguiente, al entrar en la iglesia, comprobaron que la imagen no se encontraba en el lugar donde la habían depositado y que había desaparecido. Se quedaron todos desconcertados puesto que las puertas de la iglesia habían permanecido cerradas toda la noche. La perplejidad y el asombro se apoderaron de los habitantes de la población, puesto que pensaron que se trataba de un robo. Sin embargo, un viajero que venía de Andorra y que desconocía los hechos acaecidos el día anterior, se presentó diciendo que al pasar por Meritxell había visto una imagen de Santa María al pie de un rosal en flor. La conclusión a la que llegaron fue que la virgen prefería ser venerada en la población de Encamp. Así pues, los habitantes de este pueblo fueron en procesión a buscar la imagen y la colocaron en el altar mayor de la iglesia parroquial. Al día siguiente y al igual que había sucedido en Canillo, la imagen había desaparecido en circunstancias similares. Volvieron a Meritxell y encontraron la imagen junto al rosal y con una pequeña extensión de terreno completamente limpia de la nieve que había caído la noche anterior.

La voluntad de Nuestra Señora había quedado clara y por esa razón, los habitantes de Canillo y Encamp construyeron una capilla en ese lugar para que fuese venerada allí mismo por los fieles.”


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