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Hacia Huesca, Jaca y Canfranc. El Castillo de Loarre

Este atractivo itinerario recorre 3 de los principales núcleos poblacionales de la provincia de Huesca y permite descubrir una de las obras cumbre de las fortificaciones románicas en Aragón, el Castillo de Loarre. Todo ello se realiza por cómodas y buenas carreteras que atraviesan la comarca de la Hoya de Huesca y la Jacetania, así como los Valles de Tena y del Aragón.

Partiendo del Santuario de Torreciudad, hay que tomar dirección Barbastro y continuar hasta Huesca. La capital de la provincia es una pequeña y acogedora ciudad de alrededor 50.000 habitantes que sin duda da a sus ciudadanos una alta calidad de vida. Adentrarse en el casco urbano y mezclarse con sus gentes, conocer su importante patrimonio artístico y su historia milenaria, su oferta gastronómica, sus fiestas y costumbres, es toda una vivencia que seguro enriquece al visitante.     

Uno de sus edificios más importantes es la Catedral, templo gótico mandado levantar por Jaime I sobre la antigua mezquita musulmana. En el exterior destaca la bella fachada con portada que cuenta con una espléndida decoración: arquivoltas, estatuas, columnas, rosetón, galería de arcos... El Altar Mayor guarda el maravilloso retablo de Damián Forment, representando la Pasión de Cristo. Al lado de la Catedral (se accede desde el interior de la misma) se encuentra el Museo Diocesano, que ofrece auténticas maravillas de arte sacro en sus diferentes salas de orfebrería, arte medieval, renacentista y barroco.

Frente a la Catedral se levanta el Ayuntamiento, bello ejemplo de arquitectura civil del renacimiento aragonés, perfectamente logrado en su patio y escalinata.

La Iglesia de San Pedro el Viejo, declarado Monumento Nacional en 1885, es un sencillo y bello ejemplo de la arquitectura románica aragonesa y una de las joyas arquitectónicas del patrimonio monumental de la ciudad y del Alto Aragón. Situada en el casco antiguo de la ciudad, fue erigida sobre un templo mozárabe de la primitiva ciudad musulmana. Su claustro, uno de los elementos más bellos, data de 1149 (ha sido restaurado posteriormente). Dentro del claustro se encuentra la capilla de San Bartolomé, que alberga el Panteón Real, donde se encuentran los restos de los reyes Alfonso I “El Batallador” y Ramiro II “El Monje”, que murió en este lugar cuando era monje benedictino. Este último, rey de Aragón entre 1134 y 1137, es famoso por la leyenda de "La Campana de Huesca", trágica historia que recae sobre su figura. 

La emblemática Plaza de Navarra está presidida por el Casino, edificio modernista que junto a la Fuente de las Musas, hace de este lugar un bello rincón.

 

Cogiendo la carretera que se dirige a Bolea, y a tan sólo 35 kilómetros de Huesca, nos encontramos con el fantástico Castillo de Loarre, una de las fortificaciones más impresionantes que existen en nuestro país, conservado en unas condiciones inmejorables. Este imponente monumento medieval está considerado como una de las mejores construcciones de arquitectura militar y civil que hoy en día se pueden admirar. Es, desde el punto de vista arquitectónico y escultórico, uno de los ejemplos más perfectos del arte románico en España y Europa. Ocupa un espectacular asentamiento sobre un elevado peñasco de unos 2.200 metros cuadrados y está rodeado por una larga muralla exterior, alcanzando todo el conjunto una superficie total de unos 10.000 metros cuadrados. La visita resulta impactante e inolvidable. 

 

 

Regresando a Huesca, la siguiente parada de este recorrido nos lleva a Sabiñánigo, capital del Alto Gállego. Sabiñánigo alberga dos importantes museos. El primero, el Museo Ángel Orensanz y Artes del Serrablo, que cuenta con dos interesantísimas colecciones (por un lado una importante muestra etnológica con fotografías e instrumentos cotidianos altoaragoneses y por otro la colección de esculturas, barros y dibujos de Angel Orensanz). El segundo, el Museo Nacional de Dibujo de Larrés,  el único museo español dedicado íntegramente a la disciplina artística del dibujo, que recoge diversos trabajos originales de algunos de los más importantes artistas españoles del siglo XX.

En esta zona se encuentra "La Ruta del Serrablo”, una ruta formada por un grupo de iglesias construídas entre los siglos X y XI, con unas características propias de esta zona. Aunque su origen arquitectónico no está claro, pues unos defienden su carácter mozárabe mientras otros se inclinan por su carácter románico-lombardo, constituyen un patrimonio único y singular que les hacen ser únicas. En Sabiñánigo se encuentra Pirenarium, el Parque Temático de los Pirineos, donde podrás recorrer de manera fácil y divertida los principales espacios naturales y edificios emblemáticos de esta tierra. 

Más al norte encontramos Jaca, el tercer núcleo importante de este recorrido. Esta ciudad es un importante centro turístico y de deportes de invierno, y cuenta con un gran patrimonio histórico y monumental. Jaca posee una verdadera joya del románico español, la Catedral de San Pedro. Fechada en el siglo XI, este edificio constituye uno de los tesoros artísticos más importantes de Aragón y de la península, ya que fue la primera gran construcción románica en España. La catedral de Jaca, además de ser admirada por su arquitectura exterior, lo es también por su rica y variada decoración escultórica en capiteles, muros y basas. En este aspecto, hay que destacar el conocido "ajedrezado jaqués", un tipo de ornamentación basado en pequeños cilindros alineados. 



Las dependencias catedralicias acogen desde 1963 un Museo Diocesano con una exposición permanente de los fondos artísticos de la diócesis. Este Museo Diocesano de Jaca reabrió sus puertas al público el 9 de febrero de 2010 con la presencia de Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias. Los amantes del arte encontrarán en Jaca la mejor pinacoteca del románico. Más de 2.000 metros cuadrados expositivos que albergan un maravillosos fondo de pinturas murales procedentes de distintas iglesias de la diócesis de Jaca y que en los años 70 fueron trasladadas al Museo. Su colección está considerada como una de las mejores a nivel internacional en pintura mural románica y gótica. Pero además destacan otras obras artísticas románicas como las tallas, los capiteles y la orfebrería. El ámbito más importante del Museo es la sala Bagüés considerada como la "Capilla Sixtina" de la pintura románica. Pero además, con la remodelación del museo se han incorporado a la exposición elementos audiovisuales, luces y sonidos que transnportan al visitante al corazón de la Edad Media.

El museo está ubicado en el antiguo claustro de la Catedral de San Pedro. Así, la visita al Museo y al catedral de Jaca puede convertirse en un excelente complemento religioso y cultural en su visita al Pirineo Aragonés. Se trata de uno de los museos más importantes de pintura románica y arte medieval (murales al fresco y lienzos), con una valiosa colección de esculturas, sarcófagos, objetos litúrgicos y restos arquitectónicos originales.


La visita a la ciudad se completa con la Ciudadela, una impresionante fortaleza militar con forma pentagonal, la Torre del Reloj, el Fuerte del Rapitán (antigua fortaleza militar ubicada sobre una colina desde donde se divisa toda la ciudad), la Iglesia de Santiago, la Iglesia del Carmen, etc. Si quieres acabar la visita de manera divertida, atrévete, ponte unos patines y disfruta patinando en la Pista de Hielo de Jaca.

Finalmente, Canfranc, en tiempos villa importante dentro del territorio aragonés y nacional por su estratégica ubicación respecto a la frontera francesa. Con una naturaleza y arquitectura típicas de alta montaña, Canfranc puede presumir de tener una de las estaciones ferroviarias más bellas e imponentes del país.

La Estación Internacional de Ferrocarril es un esplendoroso edificio concebido bajo diversas influencias arquitectónicas que se construyó como gran escaparate de España ante los visitantes extranjeros. Inaugurada por el rey Alfonso XIII en 1925, tuvo su momento de esplendor en los años treinta, siendo cerrada lamentablemente en 1945 por desacuerdos políticos con el gobierno francés.

Tanto Jaca como Canfranc son dos lugares idóneos para la práctica de deportes de montaña (senderismo, bici de montaña, paseos a caballo, etc.) y para la práctica en invierno del esquí, pues muy cerca se encuentran diferentes estaciones que sin duda harán las delicias para los amantes del deporte blanco.

 

Más información en:

Web Oficial de Turismo de Aragón
www.turismodearagon.com


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