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Naturaleza en estado puro: Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

El comienzo de este recorrido se realiza tomando la carretera con dirección a Aínsa, remontando el curso del río Cinca, y atravesando los placenteros paisajes que bordean los embalses de El Grado y de Mediano

La primera parada de esta ruta es Abizanda, pequeño pueblo situado al pie de una fortaleza medieval que conserva parte del recinto murado y que llama la atención por la silueta del castillo. Destaca su potente Torre medieval del siglo XI, que despunta sobre una gran roca, obra románica de maestros lombardos y desde cuyo emplazamiento se puede contemplar una bonita estampa de la comarca y de los Pirineos. Dentro de su renovado y magnífico casco antiguo se puede visitar el Museo de Religiosidad Popular del Pirineo Central y la Casa de los Títeres, con representaciones en verano.

Continuando la ruta llegamos hasta Aínsa, capital de la Comarca de Sobrarbe, una villa medieval que ha sido declarada Conjunto Histórico Artístico y que conserva casi totalmente las murallas que la rodeaban. Consta de dos núcleos claramente diferenciados, la parte baja (comercial y moderna) y el casco antiguo monumental y medieval (parte alta), destacando la Iglesia, el Castillo, La Plaza y La Cruz cubierta. Para conocer Ainsa hay que pasear tranquilamente por sus calles y plazas, comer en uno de sus muchos y buenos restaurantes y probar la variedad de productos gastronómicos artesanales. Sin duda, este es un pueblo de los denominados con encanto que deja huella a quien lo visita.   

Desde Aínsa cogemos un desvío y nos dirigimos a Boltaña, un pueblo importante dentro de la comarca que posee un maravilloso casco antiguo de calles y casas de piedra construídas en pendiente, de los siglos XVI al XVIII. Las casas conservan los antiguos portales, escudos y forjados. Dentro de este conjunto monumental destaca la impresionante Colegiata gótica de San Pedro, y en su interior, la magnífica bóveda de crucería y la sillería del coro. Su excelente ubicación permite al visitante acceder en un corto espacio de tiempo a innumerables atractivos turísticos de la zona (monumentos, patrimonio rural, parques naturales, etc.).

El siguiente punto de interés que encontramos en nuestra visita es Fiscal, un encantador pueblo pirenaico a orillas del río Ara. Conserva un pintoresco casco urbano en el que se mantienen vivas diferentes construcciones de los siglos XVII al XIX y bellas casonas que responden a los cánones característicos de la arquitectura popular de la zona. Cerca de la plaza de la iglesia se encuentra la portada románica de Jánovas, que se instaló como singular monumento. Esta portada del siglo XII fue desmontada y trasladada a Fiscal del desaparecido pueblo de Jánovas. También llama la atención la torre medieval situada en pleno casco urbano, robusta construcción con atractivos vanos góticos.

Siguiendo nuestro recorrido y continuando hacia el norte, llegamos a Broto, conocido municipio oscense por ser la puerta de entrada natural al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Merece la pena recorrer su entramado urbano formado por un conjunto de calles irregulares donde se pueden ver excelentes ejemplos de arquitectura popular realizadas en piedra sillar con robustos muros en los que se abren bonitas ventanas y balconadas.

Entre estas construcciones destacan el molino, el batán y la casa-fuerte utilizada en tiempos pasados como cárcel. La Iglesia parroquial, dedicada a San Pedro Apóstol y construída en el siglo XVI, es de estilo gótico aragonés y destaca por sus bóvedas y por el ábside poligonal. Conserva un interesante conjunto escultórico en la portada, así como retablos barrocos en su interior. 

Dentro del pueblo se encuentra la cascada de Sorrosal, un espectacular salto de agua que proporciona una bonita estampa.

Tras atravesar el pueblo de Torla, llegamos al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, declarado como tal en 1918 y cuya gestión pertenece en exclusiva a la Comunidad Autónoma de Aragón.

La orografía del parque está dominada por el macizo del Monte Perdido (3.355 m.), con las cimas de las Tres Sorores, desde donde derivan los valles de Ordesa, Pineta, Añisclo y Escuaín. El valle de Ordesa, el principal y más extenso, tiene el mérito de ser el embrión del actual parque nacional, siendo el principal punto de entrada a éste y el sector que en la actualidad recibe más número de visitantes.

El excepcional paisaje que se puede disfrutar tiene dos partes muy diferenciadas: la extrema aridez de las zonas altas, donde el agua de lluvia y del deshielo se filtra por grietas y sumideros, que contrasta con los verdes valles cubiertos por bosques y prados, donde el agua forma cascadas y atraviesa cañones y barrancos.

El acceso al parque es libre y gratuito, excepto en Semana Santa y del 1 de junio al 31 de agosto y fechas de septiembre y octubre (Puente del Pilar). En esas fechas, se pone en marcha un servicio de autobuses desde Torla para acceder al valle de Ordesa, prohibiéndose el acceso en turismo, para de esta manera, restringir el número de personas. En 1997 recibió el máximo galardón por parte de la Unesco, siendo declarado el parque Patrimonio Mundial de la Humanidad, junto con los glaciares de la vertiente francesa.

Diversas excursiones de distinta dificultad harán posible disfrutar y gozar de la grandeza de este paraje natural de excepcional valor, como las que llegan hasta la Pradera de Ordesa o al Mirador de Calcilarruego, la Cola de Caballo u otras mucho más exigentes como el Circo de Cotatuero o el mismísimo Monte Perdido.

 

Más información en:

Web Oficial de Turismo de Aragón
www.turismodearagon.com


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