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El Sobrarbe: por el Valle del Cinca hasta Pineta

Dejando atrás el Santuario de Torreciudad hay que situarse en El Grado y ahí tomar la carretera con dirección a Aínsa, remontando el curso del río Cinca y atravesando bonitos paisajes que asoman en torno a los embalses de El Grado y de Mediano. El final de esta visita permite al visitante adentrarse en el corazón de los Pirineos por el agreste Valle de Pineta.

La primera parada es Abizanda, pequeño pueblo situado al pie de una fortaleza medieval que conserva parte del recinto murado y que llama la atención por la silueta del castillo. Destaca su potente Torre medieval del siglo XI, que despunta sobre una gran roca, obra románica de maestros lombardos y desde cuyo emplazamiento se puede contemplar una bonita estampa de la comarca y de los Pirineos. Dentro de su renovado y magnífico casco antiguo se puede visitar el Museo de Religiosidad Popular del Pirineo Central y la Casa de los Títeres, con representaciones en verano.

Continuando nuestro camino llegamos a Aínsa, capital de la comarca de Sobrarbe, una villa medieval que ha sido declarada Conjunto Histórico Artístico y que conserva casi la totalidad de murallas que la rodeaban. Consta de dos núcleos claramente diferenciados, la parte baja (comercial y moderna) y el casco antiguo monumental y medieval (parte alta), destacando la Iglesia, el Castillo, La Plaza y La Cruz cubierta. Para conocer Aínsa hay que pasear tranquilamente por sus calles y plazas, comer en uno de sus muchos y buenos restaurantes y probar la variedad de productos gastronómicos artesanales. Sin duda, este es un pueblo de los denominados con encanto que deja huella a quien lo visita.   

Continuando camino dirección a Francia, y próximo a la frontera, llegamos a Bielsa, lugar de partida de innumerables excursiones por los Valles de Pineta, Barroseta y Chistau. Esta localidad es famosa por su carnaval, una de las fiestas más antiguas y con más más tradición en el Pirineo. El carnaval es la fiesta más importante de todo el año, no sólo por la enorme cantidad de visitantes que acuden a presenciarlo, sino por el orgullo que significa conservar una tradición de tantos años. Entre los personajes más significativos que desfilan por sus calles podemos citar las trangas, las madamas o el onso. 

 

El Valle de Pineta es uno de los más bonitos y visitados del Pirineo. Recorriéndolo a lo largo de los 14 km. de carretera que llevan hasta el Parador Nacional de Monte Perdido, se puede disfrutar de un paisaje lleno de belleza, donde espesos bosques de pinos, abetos y hayas cubren las laderas de los montes. Al final de la carretera se llega a una explanada presidida por la ermita de la Virgen de Pineta. Elevando la vista, el paisaje enmarcado en altas cumbres y la majestuosidad de las mismas hacen comprender al visitante que se encuentra ante un paraje natural privilegiado. Desde este punto del valle, hay posibilidad de realizar ascensiones y caminatas por las numerosas rutas disponibles, y en alguna de ellas,adentrarse en el glaciar más espectacular de la cordillera: el Glaciar de Monte Perdido.  

 

Más información en:

Web Oficial de Turismo de Aragón
www.turismodearagon.com


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