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Zaragoza y sus Puentes

Zaragoza no se puede imaginar sin la presencia del río Ebro bañando sus orillas. El Ebro es uno de los principales símbolos y señas de identidad de la capital aragonesa. Desde los inicios, desde los primeros asentamientos iberos hasta la actual y moderna ciudad, el río ha sido testigo de la vida e historia de sus habitantes. Afortunadamente, Zaragoza ha sabido mirar al río de frente e integrarlo en su día a día, como lo demuestra el hecho de la cantidad y variedad de puentes que unen las dos márgenes. Sin ellos, Zaragoza perdería parte de su estampa fotográfica.

En esta visita a la ciudad de Zaragoza, merece la pena hacer un recorrido y conocerlos.

Puente del Tercer Milenio

Ubicado en el entorno del recinto de la Expo, el Puente del Tercer Milenio es sin duda una de las obras más espectaculares construídas en los últimos tiempos en Zaragoza. Enmarcado en las actuaciones complementarias a la Exposición Internacional, esta obra diseñada por el ingeniero Juan José Arenas,  fue inaugurada el 7 de junio de 2008. El diseño es una evolución de la tipología inaugurada por el mismo ingeniero con el puente de la Barqueta en Sevilla (para la Exposición Universal de 1992), pero con diferencias fundamentales en cuanto que el de Zaragoza lo supera ampliamente en tamaño y en el material utilizado (hormigón blanco).

El del Tercer Milenio es un puente-arco con uno de los arcos elevados más grandes existentes actualmente, de 216 metros. Sin duda se ha convertido en una referencia arquitectónica mundial.

                  

Pabellón Puente

El Pabellón Puente es uno de los edificios principales de la Exposición Internacional 2008 de Zaragoza. Se trata de un impresionante e innovador edificio horizontal construído sobre el río Ebro, que aunó tres funciones: entrada a la Exposición, pasarela peatonal y pabellón expositivo. Actualmente se está adecuando para sus finalidades definitivas, servir de pasarela peatonal y de lugar de exposiciones. Diseñado por la arquitecta iraquí Zaha Hadid, la primera mujer poseedora del premio Pritzker de Arquitectura, fue el primer puente habitado de España. El pabellón cuenta con dos plantas y está concebido en forma de gladiolo, con un extremo más estrecho que apoya en la ribera derecha del río y otro más ancho que se bifurca en tres ramales o tallos y que apoya en la ribera izquierda. El apoyo central soporta casi la mitad de la carga de esta estructura, con un peso cercano a las 7.000 toneladas. Los cimientos se apoyan sobre 22 pilotes. Una de las características técnicas de esta obra de ingeniería de diseño radica en el anclaje de la infraestructura. En España no hay ningún otro edificio cuyos pilotes centrales alcancen tanta profundidad como la del Pabellón Puente: 73 metros de hondura. Otra de las singularidades constructivas del pabellón es el proceso de lanzamiento. Un total de 140 metros de estructura con un peso de 2.200 toneladas, que se construyeron en tierra firme, se trasladaron hasta su posición definitiva sobre el río sin ningún apoyo intermedio. Este espectacular lanzamiento constituye un hito sin parangón en la historia de la ingeniería española.

Pasarela del Voluntariado

También conocida como la Pasarela de Manterola, pues ha sido diseñada por el ingeniero Javier Manterola. Se trata de una pasarela peatonal realizada con motivo de la Expo, para que la gente que iba y venía al recinto tuviera otro lugar de paso. Inaugurada en abril de 2008, tiene una longitud total de 235 metros, y está sujetada por 46 sirgas tirantes provenientes de un mástil de 75 metros de altura. Cuenta con una tecnología muy avanzada y moderna, siguiendo el espíritu de los diseños de la Expo 2008. El resultado es una infraestructura esbelta, vanguardista, muy visual y llamativa. El gran mástil hace que popularmente, la gente del lugar se refiera a esta pasarela como  “la del pincho”.

Pasarela Azud  Manuel Lorenzo Pardo

Este azud compuesto por ocho esclusas, fue también realizado con motivo de la Expo 2008 para tratar de garantizar un flujo estable de agua en el río y permitir su navegabilidad. Por su parte superior sirve de pasarela peatonal para unir de nuevo las dos márgenes del río y revitalizar así las riveras del mismo.

 

Puente de Piedra

Levantado en el mismo el mismo lugar en el que los romanos construyeron un acueducto, esta obra medieval iniciada sobre 1336, fue el primer nexo de unión entre las dos márgenes del río. Se construyó en piedra para que aguantase el empuje de las inundaciones y riadas del Ebro. Durante siglos fue el único paso de comunicación entre el centro y el noreste de España. Ha sufrido diferentes remodelaciones, como la que se tuvo que realizar por la riada de 1643 y que provocó el desplome de las arcadas centrales o por los daños causados por los franceses durante Los Sitios.  Dos leones a cada lado del puente flanquean las entradas. Estas estatuas de bronce (el león es el símbolo de la ciudad de Zaragoza) recuerdan a cuatro leones que adornaban el puente hasta principios del siglo XX, cuando se retiraron para ensanchar la calzada. En este continuo intento de volcar la ciudad al río y que éste sea un elemento más para el disfrute de los zaragozanos y visitantes, en la margen izquierda del puente se ha inaugurado recientemente un nuevo mirador hacia el Ebro y un centro de interpretación donde se podrán contemplar los restos del claustro del antiguo Convento de San Lázaro y donde se podrán ver las exhibiciones de planos y la transformación de toda la zona a consecuencia de los hechos históricos que allí se vivieron.

Puente de Hierro

También denominado como Puente de Ntra. Sra. Del Pilar, es una obra contemporánea que se terminó de construir en 1895 tras numerosas modificaciones del proyecto inicial. Cuando se construyó el Puente de Hierro a finales del siglo XIX, tan solo existía como estructura fija para el tránsito de personas y vehículos el Puente de Piedra. En 1991 concluye su remodelación en la que se repara, peatonaliza y se le añaden dos tableros laterales en forma de arco para el paso de vehículos.                             

 

Puente de Santiago

El Puente de Santiago fue inaugurado en marzo de 1967. Se trata del tercer puente fijo tras el de Piedra y el de Hierro. Su construcción fue motivada por la necesidad urgente que la ciudad tenía de más pasos para comunicar las dos márgenes del río. Mide 1.87 metros de longitud y tiene tres arcos de 38, 44 y 38 metros. Su construcción llevó aparejada la de un basamento en el lecho del río, con duras condiciones de trabajo para los obreros de la época. Los escombros de su construcción perjudicaron la navegabilidad del Ebro.

 

Puente de la Almozara

Inicialmente fue construído para el paso del ferrocarril, pero el paso del tiempo y las nuevas comunicaciones ferroviarias hicieron que se destruyese y se levantase uno completamente nuevo para uso peatonal y tráfico rodado. En 1980, se inaugura este nuevo punto de unión entre la margen derecha e izquierda. El centro es un bulevar peatonal recientemente inaugurado con carril bici. Una antigua locomotora en uno de sus extremos recuerda la función original del puente.

 

 

Puente Manuel Giménez Abad

El Puente Manuel Giménez Abad (llamado así en memoria de Don Manuel Giménez Abad, político aragonés asesinado en Aragón en un atentado terrorista) es otro de los grandes puentes sobre el río Ebro. Ideado por Javier Manterola, consta de un gran arco que recorre toda su longitud. 

 

 

 

Puente de la Unión

El Puente de la Unión fue diseñado para cerrar el primitivo cinturón de la ciudad por el este.  

Consta de dos estructuras de 331 metros, separando así ambos sentidos de circulación. Su tablero es el único en la ciudad que no se apoya en el cauce del río.

 

 

 Más información en:
Web Oficial de Zaragoza Turismo

www.zaragozaturismo.es


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